Esta mañana, madrugada en España, he vivido oficialmente mi primer terremoto en Japón, aunque en Tokio, afortunadamente, apenas se ha sentido.

A las 11 de la mañana, de repente, he notado cómo temblaba la mesa sobre la que tengo el ordenador. Ha sido un temblor similar al que produce el paso de un tren pero continuado. No ha durado mucho, tal vez un minuto. No me he puesto nerviosa pero, la verdad, no sabía muy bien qué hacer, para empezar, porque no sabía si era un terremoto, dada su levedad. Si miraba por la ventana veía a la gente tranquila así que no parecía nada grave. Finalmente, me he levantado y me he puesto bajo el dintel de una puerta, que es lo que aconsejan en estos casos. Todo esto, por supuesto, ha durado menos de lo que he tardado en escribir este post.

2 comentarios

  1. Lo malo es que ahora todo el tiempo pienso que va a haber una réplica :( Pero sí, todo bien, muy ilusionados, querríamos multiplicarnos e ir a todas partes a la vez, pero poco a poco.

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