¿Qué cochecito de bebé elegir?

by Gemma Ferreres

Al igual que todo padre primerizo un buen día tuvimos que elegir un cochecito para nuestro futuro bebé. Comienzas a investigar en foros como enfemenino.com (que por cierto, cada vez está más desactualizado) o en la sección de Carrocería de elcorteingles.es y pronto descubres que no tendrás que decidir sólo el color… Comienza la odisea.

Lo primero que descubres es que no hay un sólo tipo de cochecito, hay que diferenciar entre capazo, silla de paseo y portabebés. Algunas marcas comercializan cochecitos que son a la vez capazo y silla de paseo y otras además incluyen el portabebés.

El capazo se utiliza los primeros meses, cuando el bebé va acostado.

La silla de paseo a partir de los 6 meses, más o menos, que es cuando el bebé ya se incorpora y empieza a sentir curiosidad por ver su entorno.

El portabebés o cuco es opcional. La marca más conocida es “maxicosi”. Tiene la ventaja de que ocupa muy poco, puede utilizarse en el automóvil (desconozco si la nueva legislación sobre sistemas de retención infantiles las autoriza) y se acopla y desacopla muy fácilmente de la estructura del cochecito de bebé. Sin embargo, las recomendaciones que he leído aconsejan no llevar al bebé en la maxicosi mucho rato ya que no es bueno para su espalda.

La elección del cochecito es más difícil que la de “la cuna” ya que son muchos los aspectos a tener en cuenta. Al principio me preocupaba mucho que fuera fácil de plegar porque uso mucho el transporte público pero el cochecito que finalmente compramos es todo menos fácil de plegar. Lo que nos decidió fue un comentario en un foro que a mí me dejó escandalizada. Una mamá contaba que su cochecito se desmontó, con el bebé dentro, mientras hacía una maniobra. En ese momento decidí que compraría el mejor cochecito y ese todos los padres sabemos cuál es, ese con el logo de un círculo garabateado que se ve a todas horas en las calles. No me esponsoriza la marca, Bugaboo, pero no puedo estar más satisfecha con la compra de su modelo Cameleon.

El carro, cochecito o bugaboo que compramos dispone de capazo y se convierte en silla de paseo, de modo que puede ser utilizado dos o tres años sin problemas. Eso sí, el montaje para pasar de capazo a sillita los hace excluyentes, es decir, no es “reclinable” como ocurría en cochecitos más antiguos, sino que una vez das el salto de capazo a sillita es definitivo, no puedes cambiarlo a tu gusto cada día a no ser que lo desmontes casi por completo.

El cochecito es muy robusto, la altura del manillar es regulable, la bandeja para llevar objetos grande… El nuestro ha subido escalones a pulso, con sus correspondientes “golpes”, ha entrado en parques con suelo de arena… y resiste como el primer día. El mayor problema sea tal vez que incluso “plegado” ocupa mucho espacio y es bastante aparatoso (separar el capazo o silla de la base, plegar el chasis…).

Eso sí, además del precio del conjunto prepárate para los mil accesorios: colchoneta en verano, saco de abrigo en invierno, sombrilla (prescindible totalmente e inmanejable, mejor usar la capota), bolso para el manillar…

Maxicosi
Como el set no incluía portabebés nosotros optamos por una Maxicosi del grupo 0 que nos fue útil para desplazamientos al hospital. No tenemos coche, así que la acoplábamos al taxi durante el trayecto y la usábamos posteriormente como carrito con los adaptadores necesarios para anclarla al bugaboo quitando el capazo.

De nuevo, la maxicosi necesita sus complementos: saco en invierno, burbuja para lluvia…

MacLaren
Muchos padres, cuando el niño ya puede ir sentado, optan por una silla de paseo MacLaren. He leído maravillas pero no tengo una. Su precio está alrededor de los 200 euros, dependiendo de si eliges el modelo más básico o el más caro.

Es la típica silla muy ligera y totalmente plegable, como un paraguas.

Para paseos, nosotros seguimos utilizando el bugaboo y para desplazamientos en transporte público disponemos de una silla de Prenatal (39 € en rebajas si eres socio) que aún hemos utilizado poco. La premisa al comprarla era “que no me importe si la rompen o la extravían en un viaje en avión, tren etc”.

Este post se basa únicamente en mi experiencia como mamá y busca ayudar a otros padres primerizos; no pretende ser exhaustivo, ni definitivo ni sustituir el consejo de expertos.