Mis teorías sobre Lost o por qué deberías ver esta serie

by Gemma Ferreres

Como muchas personas, he seguido la serie televisiva Lost (Perdidos) de una manera atípica. Consumo muy poca televisión por lo que sólo la insistencia de personas de cuyo criterio me fío me decidió a ver la primera temporada en DVD. Y me enganchó. Desconozco lo que es esperar al siguiente episodio, porque veía dos, tres, cuatro capítulos seguidos en función de la ansiedad que me produjera el final del anterior. La cuarta y quinta temporadas las vi a medida que se estrenaban en Estados Unidos pero a mi ritmo, parar todo durante 40 minutos me parece poco práctico así que seguí viéndolas de dos en dos capítulos o de tres en tres.

No leo foros sobre la serie pero, como todos los seguidores, tengo mis propias teorías y comentarios. Primero me ocuparé de las referencias literarias, mitológicas, bíblicas que aparecen y posteriormente me detendré en un análisis más global y estilístico.

  • Literatura y personajes de la cultura popular
  • Mitología
  • Bíblia
  • Civilizaciones
  • Análisis general y estilístico

ADVERTENCIAS: Puede contener spoilers. No he revisado el material previo existente, así que el post puede contener redundancias.

Literatura y personajes de la cultura popular
Este punto es bastante obvio. “Sawyer” por Las aventuras de Tom Sawyer, una de las novelas más famosas de la literatura estadounidense. El apellido de Kate, “Austen”, por la novelista inglesa más popular, Jane Austen. Eso sí, mientras el personaje de Lost apodado Sawyer ya es más importante que el niño de la novela de Mark Twain para Google, Jane Austen conserva su cetro.

Se pueden encontrar muchas más alusiones culturales: John Locke fue un filósofo empirista inglés; Desmond Hume nos hace pensar en David Hume, otro filósofo empirista; Faraday estudió el electromagnetismo; Vincent para mí evoca a Van Gogh pero para otras personas puede ser un actor o una película. No faltan tampoco las referencias geeks a Star Wars o a Linus Torvalds.

Penélope, Penny, no puede ser otra que la esposa del rey de Ítaca, Ulises, que vivió toda una odisea ;-) Y pasamos así al siguiente epígrafe.

Mitología
La mitología no deja de ser una mezcla de literatura, historia y religión. Que el primer encuentro entre Jack y Desmond sea en un estadio nos transporta al origen de los Juegos Olímpicos en la antigua Grecia. Los “combates singulares” entre personajes son recurrentes, como en la Ilíada.

La estatua colosal que hay en la isla es una alusión a los dioses egipcios con cabezas zoomorfas, pero que tenga cuatro dedos en los pies a mí, personalmente, me recuerda a los personajes de “Walt” Disney.

El tapiz que teje Jacob puede ser el hilo de las vidas de los habitantes de la Isla, que controla cual las Parcas o el manto que tejía y destejía Penélope mientras esperaba el regreso de Ulises.

Bíblia
Que el creador de la serie se apellide Abrams es un punto de partida para encontrar numerosas referencias religiosas en Lost. ¿Qué niño no ha buscado el origen de su nombre en la Enciclopedia (ahora en Google)?

En la isla se producen “milagros”, desde los inválidos que vuelven a caminar a las personas que sanan o la comida que cae del cielo cual maná desde los aviones de la Iniciativa Dharma. Y también sacrificios humanos.

En la primera temporada de la serie, cuando todo parece un jeroglífico imposible de descifrar, la isla se asemeja al Paraíso o, mejor, un limbo del que los personajes no pueden escapar hasta que expíen sus culpas. Mientras, esperan que les salven.

Los nombres de los personajes tienen no pocas connotaciones bíblicas: Shepard, el apellido de Jack, significa “pastor”; el bebé de Claire que nace en la isla, se llama Aaron; Ben, “benjamín”, es utilizado en español como sinónimo de “el hijo pequeño”. En la Wikipedia relacionan el Benjamín bíblico con otro personaje clave, Jacob, pero me marea un poco buscar relaciones.

El nombre de Jacob me ha fascinado desde siempre: Jacob, Jacobo en español, procede de Yago, Sant Yago, Santiago. Jaime, James en inglés, es una variante más.

Las complejas relaciones de consanguineidad entre los personajes no son menos mitológicas y bíblicas que las alusiones al alma, el espíritu o las “resurrecciones”.

Civilizaciones
No sabía si denominar a este epígrafe “globalización”, “razas y etnias”… finalmente opté por el más aséptico de civilizaciones.

De Grecia y Egipto ya hemos escrito pero los habitantes de la Isla proceden de los cinco continentes, profesan diferentes religiones y hablan distintos idiomas cual Torre de Babel.

Al final, seas musulmán o protestante, caucásico o del África subsahariana, adores a Buda, a la Naturaleza o a los vagabundos del Dharma, practiques la cábala o seas medium, todos pueden llegar a entenderse.

Por poner algunos ejemplos, en Lost aparecen:

  • Estadounidenses: Jack, Kate, Sawyer
  • Latinoamericanos: Hurley, Ana Lucía
  • Europeos: Danielle, Charlie, Desmond
  • Africanos: Mr Eko
  • Asiáticos: Jin, Sun, Dr. Chang
  • El vuelo 816 Oceanic viaja de Sidney (Australia) a Los Ángeles (EEUU)

Análisis general y estilístico
En Bachillerato nos explicaron que La Odisea era la primera obra literaria en la que la narración empezaba en mitad de la historia, in medias res. La trama es descrita mediante flashbacks. Si es así, Lost riza el rizo con sus saltos en el tiempo.

No he estudiado los géneros televisivos pero Perdidos es todo un ejercicio de estilo. Cada temporada podría clasificarse en un género diferente: aventuras, ciencia-ficción, terror, policiaca… Aunque bien puede deberse a cambios de orientación por parte de los guionistas para conectar más con el público y no ser una decisión premeditada.

Si el talento hace años que migró del cine a la televisión, con Lost me atrevo a decir que la pequeña pantalla ha llegado a su cénit. La novela y el arte empezaron su “deconstrucción” a finales del XIX y principios del XX con genios como Picasso o Faulkner; la televisión, en 50 años, ha completado su ciclo vital. La siguiente etapa se desarrollará en Internet (¿no esperaríais que dijera otra cosa no? :-) )

Como espectador, una serie que ya lleva cinco temporadas se asemeja a los folletines que publicaban los periódicos por entregas en el siglo XIX. Convivir durante meses y años con los personajes casi los hacen formar parte de tu familia. Son personajes, además, que evolucionan. Personalmente, veo la serie con cierto distanciamiento pero los protagonistas despiertan el amor y el odio por igual entre sus fans.

El tiempo es, sin duda, una de las claves en Lost. En la isla se encuentran restos de la antigüedad, un navío del siglo ¿XVIII?. Aunque al estrellarse el avión los supervivientes llegan a un lugar alejado de la civilización tienen las medicinas y botellas de plástico que llevaban consigo, es como vivir en el pasado y en el presente al mismo tiempo.

Temas de actualidad como la guerra, el terrorismo o la drogadicción aparecen reflejados en los capítulos pero, como siempre, no desde un solo punto de vista ni como un caso aislado o exclusivo del siglo XX ó XXI. Sayid combatió en la Guerra de Irak, la droga está escondida en las figurillas de la Virgen María…

En cualquier caso, y para finalizar, el gran tema del que se ocupa la serie es la vida y la muerte, en todas sus facetas: cirujanos que devuelven la vida, asesinos, madres, personajes que no envejecen, parejas estériles, científicos que investigan la fertilidad, donantes de órganos… De nuevo, un tema profundamente bíblico pero revisado y puesto al día.