Todo esto por 3,5 euros en Casa Sotero (c/ Bravo Murillo) Si viajas a Estados Unidos te sorprenderá la cantidad de productos italianos que se venden. Y no me refiero sólo a la pizza. Sin embargo, también comprobarás que muchos de esos productos los fabricamos igualmente en España. Ignoro si su origen es italiano, español o si es simplemente típico del Mediterráneo o de nuestros ancestros comunes, pero lo que es cierto es que los italianos lo venden mejor, porque, ¿acaso las italian sausages no son iguales a nuestras salchichas? La historia del aceite de oliva «envasado» en Italia pero producido en España es harto conocida. Lo que colmó el vaso, no obstante, fue ver en una cafetería un cartel en el que el típico chocolate caliente que tomamos con churros en España era llamado «hot italian chocolate». Lo dicho, qué mal vendemos la marca España.

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Un comentario

  1. No es solo, o ni siquiera principalmente, un problema de venta. Para vender algo lo primero es que hay que creérselo. Creer es una palabra parecida, al menos fonéticamente, a querer así que yo diría que es necesario querer aquello que se vende.Es decir, sentir aprecio, apego, respeto por eso que se vende.
    En España no queremos aquello que vendemos; nos deshacemos de ello, que es distinto. Por eso vendemos tan barato, empezando por nuestro paisaje, regalado a lo largo de lustros al primero que se presentara..

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