Diferencias entre cuna, minicuna y moisés

by Gemma Ferreres

Cuando vas a tener un bebé piensas en lo que va a necesitar y en la lista no falta “la cuna” pero pronto descubres que no existe “la cuna” sino que probablemente utilizarás dos o tres cunas.

Minicuna
Por orden temporal, la primera que necesitarás será la minicuna. Se trata de una cuna más pequeña de lo habitual que se suele comprar principalmente por estos motivos:

  • a algunos recién nacidos les agobia una cuna de tamaño estándar, prefieren estar en un lugar más recogido
  • no siempre hay suficiente espacio en el dormitorio de los padres para una cuna grande

Esta cuna no suele tminicunaener barrotes sino paredes de tela, lo que puede que sea más seguro para el bebé pero también implica menor contacto con el recién nacido, al que no ves desde tu cama ni puedes tocar. En el tema de las cunas de colecho no entro porque no las he utilizado. En nuestro caso, la minicuna la heredamos del primito y no pudimos elegir pero tal vez hubiera optado por una con los laterales de malla para poder evitar los contratiempos mencionados.

La minicuna se deja de utilizar a los pocos meses, bien porque el bebé ha crecido y necesita más espacio o porque ha ganado peso y la estructura de la cuna no lo soporta.

Moisés
El moisés es un cesto de mimbre con asas. En nuestro caso, fue una de las mejores compras (bueno, fue un regalo). Es el lugar en el que pasa el día el bebé cuando aún es muy pequeño, le permite estar en el salón con la familia. Para nosotros, que trabajamos desde casa, fue muy importante. Lo utilizamos hasta que la peque ya era capaz de sentarse sola y empezaba a ser un peligro que estuviera en él. Las siestas siguió durmiéndolas en el moisés hasta los 8 meses aproximadamente.

En teoría el moisés se puede transportar pero lo cierto es que rara vez lo movimos, para eso mejor el cochecito de paseo (sí, también dentro de la casa).

Después de unos ocho meses de uso vendí el moisés a través de la app de Wallapop.

 

Cuna
Y por fin llegamos a “la cuna”. Su tamaño estándar suele ser de 120×60 cm (el colchón). Esto es importante porque si te dejas llevar y compras una de diseño original después será un problema encontrar sábanas de sus medidas.

Comprar muebles en Madrid, si no tienes coche para ir a Ikea, se está empezando a convertir en un problema. No existe mucha oferta, así que acabas comprando sí o sí en El Corte Inglés. Allí tienen “la cuna”, la estandar, de madera, con barrotes, color blanco y lateral abatible.

cuna

Los primeros meses deberás usarla con un protector o “chichonera” para que el bebé no se haga daño si se golpea contra la madera o si intenta sacar una manita entre los barrotes.

Almohada todavía no necesitarás (salvo consejo médico en algún caso) y los juegos de sábanas es fácil encontrarlos con dos sábanas bajeras. Esto viene muy bien ya que las bajeras se ensucian más a menudo por vómitos o incidencias.

Si puedes desplazarte a tiendas de muebles o te atreves a comprarlos por internet hay más opciones: cunas nido con cambiador incorporado y cajones para guardar las sábanas, cunas que crecen con el bebé y se convierten en camas…

Los pediatras aconsejan cambiar al bebé a su propia habitación a partir de los 4-6 meses (según la hoja informativa de mi centro de salud). Muchas padres aprovechan para hacerlo coincidir con el cambio de la minicuna a la cuna.

Bola extra: cuna de viaje y parque
Hemos viajado muy poco desde que nació Irene pero para esos desplazamientos hemos usado una cuna de viaje que también sirve como parque infantil. No tiene dimensiones estándar y cuando tuvimos que cambiar la delgada colchoneta que vende el fabricante por un colchón fue un problema. Suerte que en una colchonería del barrio nos hicieron uno a medida ¡y forrado con dibujos de ositos! por 40 euros.

La cuna de viaje viene muy bien para dejar al niño o niña un momento cuando tienes que ir al baño o dejarlo sin vigilancia un instante.

Este post se basa únicamente en mi experiencia como mamá y busca ayudar a otros padres primerizos; no pretende ser exhaustivo, ni definitivo ni sustituir el consejo de expertos.