Cómo hemos vivido el terremoto de hoy en Japón

by Gemma Ferreres

Esta tarde estábamos consultando en la web del metro de Tokio el itinerario para ir a Asakusa cuando Rubén me ha preguntado “¿qué haces? ¿por qué te mueves?” Era el inicio del terremoto. Pensábamos que sería leve, como el de hace un par de días, pero no sólo no paraba sino que ganaba intensidad. Suena a tópico pero han sido los ¿3? minutos más largos de mi vida. No dejaba de decir, para mí, “por favor, que pare ya”. Porque, aunque sabes que los terremotos son frecuentes en Japón, unos 3000 al año, este asustaba de verdad. La estantería se ha empezado a desplazar, algunas botellas se han caído, los vasos se acercaban peligrosamente al borde de la encimera…

Todavía dudando si coger el metro, ya que, ingénuos, no sabíamos que la magnitud eran tan grande, mientras caminábamos ha habido una segunda réplica fuerte. La gente en la calle se ha parado y los coches también.

Continuamos caminando y llegamos a un cruce donde los empleados de varios edificios habían sido desalojados. Muchos llevaban cascos. Lo que nos extrañaba era que no volvieran a sus puestos, puesto que ya había pasado un buen rato desde el temblor.

A través del escaparate de un comercio vimos un televisor encendido y es cuando empezamos a hacernos una idea de la gravedad.

El resto, ya lo conocéis, lo hemos tuiteado. Ahora, nos disponemos a pasar la noche despiertos.

Como podéis ver en el vídeo, nuestro barrio está bastante tranquilo